Sofía David
Nos dejó con un sentimiento de orfandad. Sabías que siempre estaba ahí para señalar, denunciar y sobre todo ironizar.
Era la conciencia crítica, lúcida e insobornable de nuestro tiempo. Y hoy, sin duda, su voz se extraña. ¿Dónde te fuiste Monsiváis?
En vida publicó más de 40 libros y se escribieron docenas sobre o en torno a su inigualable obra.
Era como un amigo. Un amigo cercano y querido. Abrías una revista, un periódico, un suplemento cultural y siempre estaba ahí, él. Aguardándote. Invitándote a pensar. Retando tú inteligencia. Él.
Y es que nada, o casi nada, escapó a su ojo crítico.
Y nadó con soltura en las aguas del ensayo, la crónica, la fábula, la biografía, la narrativa y hasta la novela. Hizo del periodismo una catedral y de la literatura un monumento.
Se fue el pasado 19 de julio.
No logró despedirse.
No era necesario.
Siempre, siempre estuvo y siempre estará con nosotros.
Hete aquí cinco de sus más representativos libros, apenas una diminuta muestra de su amplísimo legado a la cultura universal:
1. DÍAS DE GUARDAR
Es de 1970 y se trata de su primer libro de crónicas, el que marcaría un antes y un después para el género. Es junto con “La noche de Tlatelolco”, de Elena Poniatowska, el libro más emblemático de una generación, la generación del 68. Incluye dos textos sensacionales: “La Virgen de Guadalupe. La educación sentimental” y “Día del Trabajo. Imágenes del tiempo libre”. (Era).
2. ESCENAS DE PUDOR Y LIVIANDAD
Lo publicó en 1988, año del quiebre político nacional. En él, el maestro se ocupa del espectáculo –ora como tragedia, ora como comedia- y de los ídolos del cine, el teatro y la música, con una ironía incomparable. Por su bisturí desfilan lo mismo María Félix y Dolores del Río que Juan Gabriel y Cantinflas. La cursilería y la embriaguez nacionales, el chico de la Ibero y el Salón México, también son sus temas. (Era).
3. LO FUGITIVO PERMANECE
Uno de sus libros quizá menos conocido pero que constituye una aportación valiosísima al conocimiento de un género literario a veces despreciado: el cuento. Y más exactamente, el cuento mexicano. Es de 1991 y en él, Monsiváis selecciona y presenta los que son, en su criterio, los 21 mejores cuentos de autores nacionales. Un homenaje a un selecto grupo de estupendos narradores que incursionaron en el relato breve entre 1934 y 1984. Monsiváis reúne, recopila y premia el talento de un Edmundo Valadés, con su “La muerte tiene permiso”, o de un José Emilio Pacheco, con su “Tenga para que se entretenga”, entre otros. Antología memorable de un verdadero maestro. (Cal y Arena).
4. LOS RITUALES DEL CAOS
Obra que desnuda la mínima distinción entre la alta cultura y la cultura popular, y la confusión entre nota roja y política, y en el que desfilan figuras tan disímbolas pero en esencia tan similares como Chavela Vargas, Luis Miguel, Sting, Madonna (la perseverancia del pecado), El Santo, el Niño Fidencio y Gloria Trevi (“me encanta como irrita a la derecha”) y lugares tan emblemáticos y llenos de significado hasta poético como Catemaco, el Tianguis del Chopo, el Metro y el Zócalo del D.F. Lo publicó en 1995 y sirvió para documentar nuestro pesimismo y especialmente el permanente caos de nuestras vidas, con todo y nuestros absurdos rituales interminables. Excepcional. (Era).
5. AIRES DE FAMILIA
Monsiváis el ensayista magistral. Cultura y sociedad en América Latina. ¿Dónde está Iberoamérica? ¿Es o se parece? Una aproximación al idioma, el culto a los héroes, las religiones, las migraciones, el fracaso de la democracia… Libro que lo confirmó como uno de los más grandes intelectuales del mundo y que le mereció el XXVIII Premio Anagrama de Ensayo, decidido por un jurado integrado por Fernando Savater y Jorge Herralde, en Barcelona, España, entre otros. (Anagrama).
Cometarios a: sofiadavidatz26@hotmail.com




